viernes, 10 de febrero de 2012

Mis bienes

Soy un hombre rico;
como potentado debo ser prudente,
por ese motivo mis grandes riquezas
tengo repartidas por el ancho mundo
entre mucha gente.

En África negra,
en una región que estaba desierta,
disfruto de un trozo del brocal de un pozo
que con su caudal,
apaga la sed de bastantes hombres
y riega sus huertas.

Y tengo también casi media vaca
en un orfanato de un pueblo escondido,
en donde los niños, al probar su leche,
por primera vez han sido felices
y se han sonreído.

En tierras muy frías un pupitre tengo,
dentro de una escuela cerca de un iglú.

Tengo una camilla en un dispensario
perdido en la selva de un pueblo zulú.

Y también soy dueño de un todo terreno,
para que a sus gentes visite un doctor
de un pueblo bantú.

Cuántas cosas tengo; hasta misioneros
que piden por mí, rezando en Perú.

Es mía una parte de un centro que ayuda
a las juventudes rurales de Egipto;
y en una pequeña Iglesia de adobe,
yo poseo un banco
donde los negritos le rezan a Cristo.

Cerca del lugar soy el propietario
de una enorme noria, que se está instalando,
para que los prados se pongan muy verdes
cuando los nativos los vayan regando.

Y así especulando,
invierto en negocios de Manos Unidas,
y estoy reuniendo enormes ganancias,
para la otra vida.

martes, 31 de enero de 2012

La Presentación de hoy

De mi constante duda hoy desisto,
era ya tan intenso mi dolor,
pero ahora, mirando al Salvador,
sé que el cielo tendré si lo conquisto.

Que todo el mundo diga que te ha visto;
que las gentes te sigan, mi Señor;
que la oblación sea fruto del amor;
que yo pueda adorarte ya que existo.

Con Simeón seguimos tu promesa;
haz que estemos dispuestos con presteza
a conseguir la paz que deseamos.

En el templo y aquí te has presentado;
nos sentimos, Señor, tan a tu lado,
que todos, con amor, te consagramos.

viernes, 6 de enero de 2012

Otro Juan para mí

Me analizo, Señor, y tengo suerte
de haber sido de niño bautizado;
con ese gran regalo que me has dado,
puedo con toda el alma conocerte.

Desde entonces, Jesús, puedo tenerte
muy dentro de este cuerpo a mi cuidado;
no quiero que te sientas defraudado
y en ello he de luchar hasta mi muerte.

El que estés junto a mí, no lo merezco;
es tan poco, mi Dios, lo que te ofrezco,
aparte de soñar en ser tu amigo.

Pienso tanto en que un día tú me abrieras
esa puerta del Cielo y que quisieras
permitirme, Señor, estar contigo.

viernes, 30 de diciembre de 2011

Un nuevo año

Me embarga, mi Señor, el sentimiento,
no sé cómo empezar mis peticiones;
¿por donde comenzar mis oraciones?
Me sume en el pesar mi abatimiento.

¿Pongo en primer lugar el sufrimiento?
¿Paro, desahucios, penas, aflicciones,
inminentes despidos, situaciones
que causan el dolor y el desaliento?

Ilumina, conduce, al que ahora empieza;
que tome sus medidas con firmeza;
que se sienta por muchos ayudado.

Y exígenos, Señor, que cooperemos;
podemos hacer mucho, si queremos,
por todo aquel que está necesitado.

sábado, 24 de diciembre de 2011

Nace Jesús

La ventana del portal
está cubierta de escarcha;
ahora que el día se marcha
llega una luz celestial.
Los ecos de un madrigal,
que van cantando pastores,
quieren hacer los honores
al Infante que ha nacido,
ese Niño que ha venido
para repartir amores.

sábado, 17 de diciembre de 2011

Pronto va a nacer Jesús

Todo el mundo ilusionado
porque se acerca el momento.
Feliz acontecimiento,
un natalicio esperado.
Con amor han preparado
un pesebre en el portal.
Hay un coro angelical
que le susurra a María
que llega lo que venía;
la estrella da la señal.

sábado, 10 de diciembre de 2011

Más cerca

Una vez más deseamos el momento,
la promesa de Dios de que vendría
un celestial Infante que traería
alivio del pesar y el sufrimiento.

Va a suceder el Santo Advenimiento
y se desbordará nuestra alegría;
el mundo añora ya su cercanía
y espera de Jesús su nacimiento.

A Él hay que recurrir en esta hora
en que ya no nos sirve la demora
del “todo se andará” o el “ya veremos”.

Tanto hemos de pedir ahora a un Niño
que viene para darnos su cariño,
para ofrecer su amor y que le amemos.