Jesús te pide, Padre, con fervor,
si quisieras salvarlo de la muerte;
luego en su angustia quiere obedecerte
y acepta el sacrificio con amor.
Soporta las congojas y el dolor
y a la consumación va reverente.
De nuestra salvación será consciente
y lo hará por sentirse redentor.
¡Ay, Jesús, fue tan triste tu condena!
Queremos que tú sepas que la pena
hace que aún lloremos tus pesares.
Nada importan los años; todavía
nuestras lágrimas borran la alegría
de que en la cruz a todos nos salvares.
lunes, 26 de marzo de 2012
sábado, 17 de marzo de 2012
Obras son amores
Algo he de realizar, pues me lo dice
aquél que decidiera mi nacer
y tiene que juzgar mi proceder.
A quien mi corazón tanto bendice.
Pero si pienso en todo lo que hice,
ya tendré que afanarme en mi quehacer.
Por no haberte sabido obedecer,
¿consentirás que mi alma cicatrice?
Debo alentar mi afán; es lo que quiero,
y he de buscar las luces del sendero
que hiciste tú para que caminase.
Y es que hay tanto infeliz que espera y llora
ese auxilio que tanto se demora…
Tendría que ser yo quien le ayudase.
aquél que decidiera mi nacer
y tiene que juzgar mi proceder.
A quien mi corazón tanto bendice.
Pero si pienso en todo lo que hice,
ya tendré que afanarme en mi quehacer.
Por no haberte sabido obedecer,
¿consentirás que mi alma cicatrice?
Debo alentar mi afán; es lo que quiero,
y he de buscar las luces del sendero
que hiciste tú para que caminase.
Y es que hay tanto infeliz que espera y llora
ese auxilio que tanto se demora…
Tendría que ser yo quien le ayudase.
sábado, 10 de marzo de 2012
Análisis
Tú conoces, Señor, los interiores
del hombre que camina por la vida;
si alguno te produce alguna herida,
pueden más que condenas tus amores.
Lástima que se extiendan los dolores,
que la conciencia tanto se divida
y se dé la ventura por perdida,
que se vuelvan malicias los candores.
Pero todo, Señor, si cavilamos,
si pensando en tu ofrenda nos amamos,
tú nos darás la gracia y el consuelo.
Y es que tendremos mucho que rezar
y alguna penitencia que aceptar,
al ver que con tu cruz nos das el cielo.
del hombre que camina por la vida;
si alguno te produce alguna herida,
pueden más que condenas tus amores.
Lástima que se extiendan los dolores,
que la conciencia tanto se divida
y se dé la ventura por perdida,
que se vuelvan malicias los candores.
Pero todo, Señor, si cavilamos,
si pensando en tu ofrenda nos amamos,
tú nos darás la gracia y el consuelo.
Y es que tendremos mucho que rezar
y alguna penitencia que aceptar,
al ver que con tu cruz nos das el cielo.
sábado, 3 de marzo de 2012
Cada Cuaresma
Tiempo de analizar, de arrepentirnos
de las faltas, olvidos y pecados,
de asumir que no estamos entregados,
hora de examinarnos y abatirnos.
Es el justo momento de afligirnos
al sentirnos ausentes, despegados,
sometidos al siglo y agobiados
y de intentar un cambio y decidirnos.
Yo, Señor, cuando pienso en lo que esperas
y figuro el dolor en tus ojeras
y en tu cara el pesar y el sufrimiento,
quiero ir hacia ti y estar contigo;
deseo acompañarte, ser tu amigo
y llorar y mostrar mi sentimiento.
de las faltas, olvidos y pecados,
de asumir que no estamos entregados,
hora de examinarnos y abatirnos.
Es el justo momento de afligirnos
al sentirnos ausentes, despegados,
sometidos al siglo y agobiados
y de intentar un cambio y decidirnos.
Yo, Señor, cuando pienso en lo que esperas
y figuro el dolor en tus ojeras
y en tu cara el pesar y el sufrimiento,
quiero ir hacia ti y estar contigo;
deseo acompañarte, ser tu amigo
y llorar y mostrar mi sentimiento.
domingo, 26 de febrero de 2012
La salvación
Cerca el Reino de Dios, es tu promesa,
y tan solo nos pides convertirnos;
¿será fácil, Señor, el desdecirnos
de tanta inobservancia que nos pesa?
Sentimos que el dolor nos atraviesa
y pedimos de ti no desasirnos;
hemos de hallar hermanos, reunirnos
y cooperar al logro de tu empresa.
No dudaremos más, tú nos esperas
y habremos de buscar las mil maneras
que de llegar a ti tú nos ofreces.
Vamos a ser valientes, el trofeo,
que pensemos, Señor, en el deseo
de dejar de negarte tantas veces.
y tan solo nos pides convertirnos;
¿será fácil, Señor, el desdecirnos
de tanta inobservancia que nos pesa?
Sentimos que el dolor nos atraviesa
y pedimos de ti no desasirnos;
hemos de hallar hermanos, reunirnos
y cooperar al logro de tu empresa.
No dudaremos más, tú nos esperas
y habremos de buscar las mil maneras
que de llegar a ti tú nos ofreces.
Vamos a ser valientes, el trofeo,
que pensemos, Señor, en el deseo
de dejar de negarte tantas veces.
sábado, 18 de febrero de 2012
Es hora de pensar
¿He de darle una pausa al acomodo,
una oportunidad al pensamiento?
¿Me pongo a cavilar por un momento
o sigo un año más del mismo modo?
Y es que conmigo mismo me incomodo
al no dejar que aflore el sentimiento.
¿Prosigo en mi vivir, feliz, contento,
sin recordar a quien le debo todo?
Ha llegado implacable la ceniza.
Al saber lo que el mundo tiraniza,
¿amo tu cruz o estoy al otro lado?
En tus días de angustia y sufrimiento,
me analizo y descubro lo que siento:
He de labrar, Señor, en tu sembrado.
una oportunidad al pensamiento?
¿Me pongo a cavilar por un momento
o sigo un año más del mismo modo?
Y es que conmigo mismo me incomodo
al no dejar que aflore el sentimiento.
¿Prosigo en mi vivir, feliz, contento,
sin recordar a quien le debo todo?
Ha llegado implacable la ceniza.
Al saber lo que el mundo tiraniza,
¿amo tu cruz o estoy al otro lado?
En tus días de angustia y sufrimiento,
me analizo y descubro lo que siento:
He de labrar, Señor, en tu sembrado.
viernes, 10 de febrero de 2012
Mis bienes
Soy un hombre rico;
como potentado debo ser prudente,
por ese motivo mis grandes riquezas
tengo repartidas por el ancho mundo
entre mucha gente.
En África negra,
en una región que estaba desierta,
disfruto de un trozo del brocal de un pozo
que con su caudal,
apaga la sed de bastantes hombres
y riega sus huertas.
Y tengo también casi media vaca
en un orfanato de un pueblo escondido,
en donde los niños, al probar su leche,
por primera vez han sido felices
y se han sonreído.
En tierras muy frías un pupitre tengo,
dentro de una escuela cerca de un iglú.
Tengo una camilla en un dispensario
perdido en la selva de un pueblo zulú.
Y también soy dueño de un todo terreno,
para que a sus gentes visite un doctor
de un pueblo bantú.
Cuántas cosas tengo; hasta misioneros
que piden por mí, rezando en Perú.
Es mía una parte de un centro que ayuda
a las juventudes rurales de Egipto;
y en una pequeña Iglesia de adobe,
yo poseo un banco
donde los negritos le rezan a Cristo.
Cerca del lugar soy el propietario
de una enorme noria, que se está instalando,
para que los prados se pongan muy verdes
cuando los nativos los vayan regando.
Y así especulando,
invierto en negocios de Manos Unidas,
y estoy reuniendo enormes ganancias,
para la otra vida.
como potentado debo ser prudente,
por ese motivo mis grandes riquezas
tengo repartidas por el ancho mundo
entre mucha gente.
En África negra,
en una región que estaba desierta,
disfruto de un trozo del brocal de un pozo
que con su caudal,
apaga la sed de bastantes hombres
y riega sus huertas.
Y tengo también casi media vaca
en un orfanato de un pueblo escondido,
en donde los niños, al probar su leche,
por primera vez han sido felices
y se han sonreído.
En tierras muy frías un pupitre tengo,
dentro de una escuela cerca de un iglú.
Tengo una camilla en un dispensario
perdido en la selva de un pueblo zulú.
Y también soy dueño de un todo terreno,
para que a sus gentes visite un doctor
de un pueblo bantú.
Cuántas cosas tengo; hasta misioneros
que piden por mí, rezando en Perú.
Es mía una parte de un centro que ayuda
a las juventudes rurales de Egipto;
y en una pequeña Iglesia de adobe,
yo poseo un banco
donde los negritos le rezan a Cristo.
Cerca del lugar soy el propietario
de una enorme noria, que se está instalando,
para que los prados se pongan muy verdes
cuando los nativos los vayan regando.
Y así especulando,
invierto en negocios de Manos Unidas,
y estoy reuniendo enormes ganancias,
para la otra vida.
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