sábado, 16 de noviembre de 2013

Tentaciones


Dile al Señor que sí; las tentaciones,
envueltas en dorados oropeles
que suenan con rumor de cascabeles,
solo serán castigos y tensiones.

Desecha las malvadas opiniones
que adornan de azucenas y claveles;
abre puertas a Dios y en sus dinteles
esculpe con amor tus oraciones.

Contéstale al pecado que se aleje;
dile al ángel caído que te deje;
desecha lo infeliz, que está en el suelo.

Que no te incite el mal; pon tu albedrío
a servir al Señor; dile me fío
de tu grata promesa, que es el cielo.

sábado, 2 de noviembre de 2013

En busca de Dios


Y se apagó la luz, cesó la vida,
el alma se escapó, se fue la aurora;
nunca más esperó llegar su hora
y nunca más sufrió por una herida.

Fue lo suyo una ausencia consentida,
un terminar al fin de la demora,
un no ser, un no estar aquí y ahora,
un caminar la ruta prometida.

¿Podrá escalar lo alto, lo sublime,
y llegará el momento en que termine
el largo caminar de su carrera?

Y si ha perdido el rumbo del arcano,
¿lo llevará algún ángel de la mano
para encontrar por fin a quien le quiera?

domingo, 20 de octubre de 2013

Humildad interior



¿Quién es, por dentro, quién?; ¿cómo se sabe
la intención del que dice o que cavila?;
¿cómo ve o imagina la pupila
del que de todo cree ser la clave?

¿Hay quien pueda creerse ser la llave?;
¿ser, por siempre, el primero de la fila?...
No quiero ser la rueca que más hila;
quiero bogar, no pilotar la nave.

Seguro que soy digno de censura,
porque la vida, mientras más me dura,
más te acerca, Señor, porque padezco.

Pido un postrer lugar, ¿seré colmado?,
porque cerca de ti sería cegado
por la potente luz que no merezco.

sábado, 28 de septiembre de 2013

Descanso




¿Cómo hay tanta luz, si ya es la tarde?
¿Cómo se ve tan claro en el ocaso?
¿Cómo me alcanza el fuego y no me abraso
cuando dentro de mí ya todo arde?

¿Cómo he dejado al fin de ser cobarde
y me ilusiona andar por si traspaso
ese albor que me muestra el cielo raso,
donde quiero que mi alma se resguarde?

Cuánto tiempo de espera para un día
encontrar el instante que daría
ese ansiado perdón a mi pecado.

Cuánto rogar a Dios que me escuchara,
y rompiera el cristal que nos separa,
y librase mis manos del arado.

viernes, 20 de septiembre de 2013

La ruta se dibuja paso a paso



En este sin vivir de caminante,
deseo que esté cerca el Dueño mío;
si no lo veo piensa mi albedrío
si se oculta de mí, si está distante.

Y le pide mi amor que se adelante
para seguir sus huellas sin desvío,
sin dudar, sin cansarme, con tal brío,
que siempre pueda ser su acompañante.

Deseo que señale mi sendero
y saber que será mi compañero
hasta el dulce final de mi destino.

En este singular peregrinaje
no llevo ni alimento ni equipaje;
Él me ofrece su Pan para el camino.

viernes, 6 de septiembre de 2013

Acontecimiento cordial

Hoy hace sesenta años de que Conchita y yo
nos casamos: son nuestras bodas de diamante.


El Señor nos ha bendecido con tres hijos,
una nuera, dos yernos y siete nietos.

Y somos felices.

No cesamos de dar gracias a Dios por ello.

Quiero desde aquí enviar un fuerte abrazo
a mis seguidores y recordarles que no estaría
de más un comentario, alguna que otra vez.

Un saludo muy cordial.

                                    Joaquín

Respuesta



¿Qué decir del azul de tanto cielo;
del mar, al horizonte tan ceñido;
del campo, que de verde está teñido;
del eco musical del arroyuelo?

¿Qué sentir cuando el aire con su vuelo,
en un largo camino recorrido,
acaricia los dorsos, complacido,
igual de la solana que del hielo?

¿Quién mueve las estrellas, quién concibe
cuándo vas a nacer y quién escribe
los reglones, sin fin, de lo ignorado?

Tiene que ser un Dios que todo puede;
una fuerza de amor que todo mueve,
el que este don glorioso nos ha dado.