sábado, 7 de febrero de 2015

La fe


Un don de Dios que llega como un río,
como una luz del cielo que se irisa,
como una dulce y delicada brisa
que se encadena, amante, al albedrío.

Yo la intento alcanzar y me confío
al alegre rumor de su sonrisa;
he de olvidar el ansia de mi prisa
y el dolor de mi triste desvarío.

Se terminó el morir y me parece
que no existe un aliento que fenece;
de parte del Señor estaba escrito.

Que sirva esta canción de despedida,
pues si veis que mi vida está dormida,
es que ya está volando al infinito.

domingo, 1 de febrero de 2015

Mi alrededor


Mi sala, sin querer, tuve desierta,
clausuradas mi puerta y mi ventana,
llenos mis pensamientos de desgana,
mi ilusión, sin saberlo, casi muerta.

Y lancé mi saeta a ciencia cierta
de que resonaría, cual campana,
para implorar la luz de la mañana
y poder enseñar mi casa abierta.

Descubrí que eras tú mi convidado
y decidí vivir siempre a tu lado
en mi intento de hallar el Paraíso.

Me enseñaste a mirar lo que creaste
y comprendí el amor que te dejaste
en todo, mi Señor, lo que diviso.

sábado, 24 de enero de 2015

Dio, come ti amo


Señor, cómo te amo; si pudiera
tener dos almas mías y el sentido
de dos veces quererte y decidido
darte el doble de mí. Si yo supiera

ligarme a ti como una enredadera,
por mis dos almas siempre muy ceñido,
y conseguir que nunca fueses ido,
y saber que por siempre te tuviera.

¿Qué hacer con tanta dicha concentrada,
con tanta luz perdida y encontrada
vagando en los caminos de la espera?

Señor, cuánto te amo, necesito
buscarte en el azul del infinito
y que estés al final de mi carrera.

sábado, 17 de enero de 2015

Una voz grita


Tú, mi Señor, a Juan has preparado
para indicar a todos el camino,
y has cambiado por siempre su destino
a los que en el Jordán ha bautizado.

Tú, que hiciste que viera mi pecado,
me enseñaste a llorar mi desatino
y a confiar en ti, pues adivino
que puedo ya pedir ser perdonado.

¿Me encontrará ese Juan que me ha buscado
para que pueda ser purificado,
o verá que mi casa está desierta?

Quiero darle, Señor, la bienvenida
y así sabré, cuando mi despedida,
que el cielo me tendrá su puerta abierta.

domingo, 11 de enero de 2015

Navidad agradecida


Gracias, Señor, por ti, por conocerte,
por llamar, como un Niño, a mi ventana,
por ser la luz, el sol de mi mañana;
gracias, Señor, por eso y por quererte.

Por vivir, por mirarte, por saberte,
por ser para mi sed dulce fontana,
por convertir tu imagen en diana
para quien tanto lucha por tenerte.

Por demostrar cariño a tu rebaño,
al vestirte de Infante cada año,
y naciendo salvar la humanidad.

Gracias porque te acercas a mi lado
sin preguntar siquiera qué te he dado.
Gracias, Señor, por otra Navidad.

lunes, 5 de enero de 2015

El Rey de los reyes



¿Cómo un Niño tan modesto,
que ha nacido en un portal,
puede ser tan especial
que ponga de manifiesto
que Reyes tengan el gesto
de postrarse y adorarlo,
de obsequiarle y venerarlo
como Rey del Universo?
Eso merece este verso
que sirve para contarlo.

jueves, 1 de enero de 2015

2015



¡¡¡Feliz año nuevo a todos mis lectores, a sus familiares y a sus amigos!!!

Un deseo sincero de bienestar para todos ellos
y la espera de que el próximo año pueda hacer lo mismo;
sería una buena señal, ya que en ese caso estaría aún vivo.

Salud y suerte para todos y gracias por leerme.

Un cariñoso abrazo de


                                      Joaquín