domingo, 5 de abril de 2015

La redención


Pensad cuánto costó tanta esperanza;
qué tuvo que pagar un inocente;
cómo fue perseguido por la gente;
qué penosa y difícil fue su andanza.

Con qué humildad sufrió tanta asechanza
teniendo a nuestras almas en su mente.
¿Podrá el hombre, Señor, ser consecuente
y ver con gratitud lo que se alcanza?

Todo gracias a ti; al fin la gloria.
Se debe a tu calvario la victoria
de poder conseguir la salvación.

Por eso en estos días señalados,
queremos darte gracias y, turbados,
rogar por que nos des tu bendición.


viernes, 3 de abril de 2015

Procesión



En la calle la cruz se mece erguida,
la sangre se derrama en el madero;
gentes piadosas cubren el sendero;
la imagen del Señor se ve sin vida.

El costado nos muestra la honda herida,
los clavos lo mantienen prisionero;
labios inertes tras el ¡ay! postrero
después de dar perdones sin medida.

El cielo se oscurece y las estrellas
parece que se apagan todas ellas;
sólo se ve en el trono una silueta.

Alguien siente que Cristo está cercano
y mientras cubre el rostro con su mano,
intenta balbucir una saeta.


                  EL AUSENTE


Todo queda en silencio; ya se ha ido.
En el pecho la pena y la congoja
de un sentimiento triste y dolorido.


sábado, 28 de marzo de 2015

El Mesías


Todo el pueblo le da la bienvenida;
palmas, flores, sonrisas, ilusiones;
palabras de cariño en las canciones;
la promesa de Dios reconocida.

No se puede narrar tal acogida;
Jesús, entre un fragor de aclamaciones,
imparte con amor sus bendiciones;
la gente le agradece su venida.

En la tarde la luz, que palidece,
anuncia la tiniebla que aparece
para extender su faz, triste y oscura.

No se arredra Jesús; sigue adelante,
su misión ha de ser determinante:
ha comenzado Cristo su andadura.



viernes, 20 de marzo de 2015

A mi Pastor y amigo


Desasosiego aquí, fiesta en el cielo;
un amigo tan fiel que se me ha ido;
lloro mi soledad con un gemido
y siento en mis adentros desconsuelo.

Has dejado semilla en este suelo,
del sincero cariño que has tenido
a todo el que con celo te ha seguido,
a tantos que has servido de modelo.

Se me va don Antonio, pero un día,
quiera el Señor que vuelva mi alegría
cuando pueda en lo alto reencontrarle.

Dios nos ha regalado su memoria;
ha cambiado su marcha por su gloria;
no quiso por más tiempo ya esperarle.


A don Antonio,
con todo mi cariño de siempre,

Joaquín Fernández González.    

sábado, 28 de febrero de 2015

El difícil camino de la cruz


Se acerca poco a poco ese momento;
va llegando el penar para el cristiano;
el tiempo va trayendo del arcano
la lágrima que engendra el pensamiento.

¡Ay!, mi Señor, de veras que lo siento;
sé que vas a sufrir y de antemano
ofrezco andar contigo, de tu mano,
esas horas de triste abatimiento.

Durante esta cuaresma meditemos
en ese Jesús nuestro, al que veremos
soportando un dolor que tiraniza.

Vivamos con pesar y con tristeza
su camino al calvario, que ahora empieza,
ciclo de penitencia y de ceniza.

sábado, 7 de febrero de 2015

La fe


Un don de Dios que llega como un río,
como una luz del cielo que se irisa,
como una dulce y delicada brisa
que se encadena, amante, al albedrío.

Yo la intento alcanzar y me confío
al alegre rumor de su sonrisa;
he de olvidar el ansia de mi prisa
y el dolor de mi triste desvarío.

Se terminó el morir y me parece
que no existe un aliento que fenece;
de parte del Señor estaba escrito.

Que sirva esta canción de despedida,
pues si veis que mi vida está dormida,
es que ya está volando al infinito.

domingo, 1 de febrero de 2015

Mi alrededor


Mi sala, sin querer, tuve desierta,
clausuradas mi puerta y mi ventana,
llenos mis pensamientos de desgana,
mi ilusión, sin saberlo, casi muerta.

Y lancé mi saeta a ciencia cierta
de que resonaría, cual campana,
para implorar la luz de la mañana
y poder enseñar mi casa abierta.

Descubrí que eras tú mi convidado
y decidí vivir siempre a tu lado
en mi intento de hallar el Paraíso.

Me enseñaste a mirar lo que creaste
y comprendí el amor que te dejaste
en todo, mi Señor, lo que diviso.