sábado, 2 de mayo de 2015

¡Madre mía!


Yo confiaba en ti cuando lloraba;
tú pensabas en mí cuando reía
y quisiste esperar, tu amor sabía
que era tuya mi alma enamorada.

Qué pedir a una Virgen tan amada
a la que desde niño bendecía,
a la que digo con fervor: ¡María,
Madre de Dios y bienaventurada!

Te compasión de un pobre avergonzado
que, vacías las manos, a tu lado
quiere ansioso acudir cuando el regreso.

Te ruego que al llegar a visitarte,
sin llevar nada mío para darte,
tú digas: ¡hijo mío, dame un beso.

sábado, 25 de abril de 2015

El Sagrario


Vives aquí, Señor, resucitaste
para poder estar siempre a mi lado;
lo que me prometiste me lo has dado,
volviste de la muerte y te quedaste.

Y todo sucedió porque me amaste;
poseo ese tesoro tan guardado,
te está mi corazón tan dedicado
al ver cómo del mal me rescataste.

Qué fortuna encontrarte en el Sagrario,
gozar de ese momento extraordinario,
tener a mi Jesús de compañero.

Contarte mis pequeñas alegrías
y sufrir por tu amor las penas mías,
poder, Señor, decirte que te quiero.


sábado, 18 de abril de 2015

Y me levantaré


Me figuro a los ángeles alados,
con cantos de aleluyas en el cielo;
resucitó Jesús; se acabó el duelo;
volvemos a vivir ilusionados.

Que resuenen por montes y collados
voces de gratitud y de consuelo;
el hombre ve colmado ya su anhelo;
todos, Señor, podremos ser salvados.

Retornen las canciones, que las penas,
se nos vuelvan sonrisas, las condenas,
roguemos porque sean perdonadas.

Hay un Cristo por siempre a nuestro lado,
es lo mejor que el Padre nos ha dado,
gracias, de corazón, le sean dadas.



domingo, 5 de abril de 2015

La redención


Pensad cuánto costó tanta esperanza;
qué tuvo que pagar un inocente;
cómo fue perseguido por la gente;
qué penosa y difícil fue su andanza.

Con qué humildad sufrió tanta asechanza
teniendo a nuestras almas en su mente.
¿Podrá el hombre, Señor, ser consecuente
y ver con gratitud lo que se alcanza?

Todo gracias a ti; al fin la gloria.
Se debe a tu calvario la victoria
de poder conseguir la salvación.

Por eso en estos días señalados,
queremos darte gracias y, turbados,
rogar por que nos des tu bendición.


viernes, 3 de abril de 2015

Procesión



En la calle la cruz se mece erguida,
la sangre se derrama en el madero;
gentes piadosas cubren el sendero;
la imagen del Señor se ve sin vida.

El costado nos muestra la honda herida,
los clavos lo mantienen prisionero;
labios inertes tras el ¡ay! postrero
después de dar perdones sin medida.

El cielo se oscurece y las estrellas
parece que se apagan todas ellas;
sólo se ve en el trono una silueta.

Alguien siente que Cristo está cercano
y mientras cubre el rostro con su mano,
intenta balbucir una saeta.


                  EL AUSENTE


Todo queda en silencio; ya se ha ido.
En el pecho la pena y la congoja
de un sentimiento triste y dolorido.


sábado, 28 de marzo de 2015

El Mesías


Todo el pueblo le da la bienvenida;
palmas, flores, sonrisas, ilusiones;
palabras de cariño en las canciones;
la promesa de Dios reconocida.

No se puede narrar tal acogida;
Jesús, entre un fragor de aclamaciones,
imparte con amor sus bendiciones;
la gente le agradece su venida.

En la tarde la luz, que palidece,
anuncia la tiniebla que aparece
para extender su faz, triste y oscura.

No se arredra Jesús; sigue adelante,
su misión ha de ser determinante:
ha comenzado Cristo su andadura.



viernes, 20 de marzo de 2015

A mi Pastor y amigo


Desasosiego aquí, fiesta en el cielo;
un amigo tan fiel que se me ha ido;
lloro mi soledad con un gemido
y siento en mis adentros desconsuelo.

Has dejado semilla en este suelo,
del sincero cariño que has tenido
a todo el que con celo te ha seguido,
a tantos que has servido de modelo.

Se me va don Antonio, pero un día,
quiera el Señor que vuelva mi alegría
cuando pueda en lo alto reencontrarle.

Dios nos ha regalado su memoria;
ha cambiado su marcha por su gloria;
no quiso por más tiempo ya esperarle.


A don Antonio,
con todo mi cariño de siempre,

Joaquín Fernández González.