sábado, 13 de junio de 2015

Vía


Tú, Señor, que me has dado el ansia de encontrarte,
que has sembrado en mis ojos el anhelo de verte,
tú que enseñas amores para saber quererte
y que enciendes las luces para poder hallarte.

A ti, que das hermanos para en ellos amarte,
que ofreces tu Palabra para así conocerte,
que después de la espera nos regalas la muerte
para tener la dicha de poder abrazarte.

A ti, Señor, que sabes conquistar corazones,
¿cómo darte las gracias por tantas emociones?,
¿cómo poder decirte lo que siento en mi adentro?

No me duele la andanza por el rudo camino;
puede más mi deseo de un cielo que adivino
y en ello y contemplarte todo mi ser concentro.


sábado, 6 de junio de 2015

Dádivas


Rojos, verdes, azules, mil colores;
sol y luna, rocío, nubes, vientos;
fuego, la tierra, el mar, los elementos;
animales y plantas, nácar, flores.

La suavidad del tacto, los olores;
el mirar, el oír, los alimentos;
el pensar, el hablar, los sentimientos;
el amigo, la risa, los amores.

Palabra, Cuerpo y Sangre y la alegría
de poder adorarte cada día.
El sentirse de ti como un hermano.

Rezar ante el sagrario humildemente
y el milagro feliz y sorprendente
de conseguir tocarte con mi mano.


domingo, 31 de mayo de 2015

Cristo aquí


“Cada vez que al rezar en mí penséis
y que partáis el pan en mi memoria,
yo mismo bajaré desde la gloria
y en medio de vosotros me tendréis.

Pues si en amor a mí me pretendéis,
más allá de los años y la historia,
la petición será propiciatoria
y por siempre a mi lado viviréis.”

Tu promesa, Señor, guardo en mi mente;
despreciaré lo humano que me tiente
y colmarás por siempre el ansia mía.

Eres pastor, amigo, confidente,
estrella que me alumbra desde oriente,
hostia, pan, vida, luz: Eucaristía.


sábado, 23 de mayo de 2015

Beato Fray Leopoldo


Sólo morir para iniciar el vuelo;
para alcanzar triunfante la frontera,
y nacer a una nueva primavera
que le hizo conseguir su viejo anhelo.

Al limosnero que pisó este suelo,
para aliviar la pena y la quimera
y que al pobre entregó su vida entera,
qué sencillo le fue encontrar el cielo.

Un mudo predicar; cincuenta años,
tratando de arreglar los desengaños
de la vida de tanto desdichado.

El que quería ser contemplativo,
del claustro de la calle fue cautivo;
por eso caminó Dios a su lado.


sábado, 16 de mayo de 2015

Ascensión


El cielo se adivina engalanado;
pasaron el dolor y el sufrimiento;
discípulos demuestran su contento;
sube por fin Jesús resucitado.

Perdonó sin medida mi pecado;
serenó los vaivenes de mi aliento;
fue fontana del hombre que, sediento,
se sintió para siempre liberado.

Cómo sube triunfante hacia la gloria;
al vencer a la muerte, su victoria
nos llena de sosiego y de bondad.

Ha renovado el mundo con amores,
era un erial que ha convertido en flores,
y todo por salvar la humanidad.


sábado, 9 de mayo de 2015

La riqueza de un Dios que se triplica


Dedícame, Señor, una sonrisa;
sé que puedes reír, porque has llorado;
no te quiero ver más crucificado;
bajarte de esa cruz mi amor precisa.

Mereces esa gloria que se irisa
en un trono de luz artesonado,
a la derecha de Yahveh, sentado,
en ese cielo azul que se divisa.

Junto a los dos, el hálito que alienta
y que aunque hace a tres subir la cuenta,
en Trinidad de uno la resumo.

Tres personas de un Dios en el arcano
que sé que alguna vez tendré cercano;
en esa dulce espera me consumo.


sábado, 2 de mayo de 2015

¡Madre mía!


Yo confiaba en ti cuando lloraba;
tú pensabas en mí cuando reía
y quisiste esperar, tu amor sabía
que era tuya mi alma enamorada.

Qué pedir a una Virgen tan amada
a la que desde niño bendecía,
a la que digo con fervor: ¡María,
Madre de Dios y bienaventurada!

Te compasión de un pobre avergonzado
que, vacías las manos, a tu lado
quiere ansioso acudir cuando el regreso.

Te ruego que al llegar a visitarte,
sin llevar nada mío para darte,
tú digas: ¡hijo mío, dame un beso.