sábado, 1 de agosto de 2015

Oración a la Santísima Trinidad


De qué me quejaré si lo que ansío,
lo ideal, lo que tiene mi llamada,
lo que me hace soñar de madrugada,
lo estimas ya, Señor, como algo mío.

Tres Personas de amor en que confío,
regalo para un alma enamorada,
reciben mi oración honda y pensada
y logro así calmar mi desvarío.

Padre que mira al Hijo, que es Él mismo,
toda una realidad, no un espejismo,
y el amor de un Espíritu patente.

Una riqueza, un don que se me ha dado,
para poder rezar ilusionado
dibujando una cruz sobre mi frente.


jueves, 23 de julio de 2015

Panis


Y se fijó en el pan; quiso quedarse
en algo sustentado por la tierra,
que luego el mismo Padre desentierra;
quiso por mí nacer y perdurarse.

Quiso en humilde trigo cobijarse,
como en un dulce hogar, y allí se encierra
para esperar mi amor, por si se aferra
a su solicitud de prodigarse.

No consintió marchar; me quiere tanto,
que sólo se ausentó en el entretanto
de ser muerto y después resucitado.

Por eso quiero al pan, por ser vestido
de quien desde los Cielos ha venido;
un Señor que por mí todo lo ha dado.


sábado, 18 de julio de 2015

Virgen del Carmen


Madre Santa, María del Carmelo,
bendecida por Dios, amor constante,
y faro del cristiano caminante
que desea llegar un día al cielo.

Virgen sagrada, dueña de mi anhelo,
que habitas en mi pecho en todo instante,
oye la voz cordial y suplicante
de quien pide tu ayuda y tu consuelo.

En mi hacer y pensar vives presente;
en soledad, como entre mucha gente,
nunca estarás ni ausente ni olvidada.

No te vayas de mí, no me abandones;
dueña y señora de mis ilusiones,
siempre serás mi Madre venerada.


sábado, 11 de julio de 2015

Christus

¡Ay, mi Señor!, transido, lacerado,
soportando el dolor de cada herida,
esperando paciente la partida,
cansado de sufrir, abandonado.

¡Ay, mi Señor!, contuso, desangrado,
y que desde la cruz, de despedida,
nos prometes volver de la otra vida,
diciendo así que no nos has dejado.

Al ver tu faz doliente, agonizante,
este pueblo te ruega suplicante
que vuelvan el amor y la concordia.

Nosotros, del pecado arrepentidos,
desde aquí, por las penas afligidos,
te pedimos, Señor, misericordia.


Al Cristo de la Misericordia de la Parroquia
de San Miguel de Miramar de Málaga.


                        Joaquín Fernández González

viernes, 3 de julio de 2015

A mí


Cómo puedo decir: para la huida,
deja que el ansia de vivir no muera,
vuélvete como verde enredadera
que escala sin parar y sin medida.

Abre tu corazón que es donde anida,
como si fuese siempre primavera,
la cuna del amor que es la primera
de las metas soñadas de la vida.

Vuelve la cara a Dios, di que perdone
tu abandono de ayer, que no cuestione
el llorado tamaño de tu culpa.

Comprobarás la forma en que te acoge
sin que de su cariño te despoje;
verás cómo le agrada tu disculpa.


sábado, 13 de junio de 2015

Vía


Tú, Señor, que me has dado el ansia de encontrarte,
que has sembrado en mis ojos el anhelo de verte,
tú que enseñas amores para saber quererte
y que enciendes las luces para poder hallarte.

A ti, que das hermanos para en ellos amarte,
que ofreces tu Palabra para así conocerte,
que después de la espera nos regalas la muerte
para tener la dicha de poder abrazarte.

A ti, Señor, que sabes conquistar corazones,
¿cómo darte las gracias por tantas emociones?,
¿cómo poder decirte lo que siento en mi adentro?

No me duele la andanza por el rudo camino;
puede más mi deseo de un cielo que adivino
y en ello y contemplarte todo mi ser concentro.


sábado, 6 de junio de 2015

Dádivas


Rojos, verdes, azules, mil colores;
sol y luna, rocío, nubes, vientos;
fuego, la tierra, el mar, los elementos;
animales y plantas, nácar, flores.

La suavidad del tacto, los olores;
el mirar, el oír, los alimentos;
el pensar, el hablar, los sentimientos;
el amigo, la risa, los amores.

Palabra, Cuerpo y Sangre y la alegría
de poder adorarte cada día.
El sentirse de ti como un hermano.

Rezar ante el sagrario humildemente
y el milagro feliz y sorprendente
de conseguir tocarte con mi mano.