viernes, 20 de noviembre de 2015

Volar



Me ceñiré la luz de azul de cielo
como escudo de amor y sentimiento;
cabalgaré ligero sobre el viento
que a ti me llevará en alado vuelo.

El camino será de terciopelo
y el poderte encontrar será mi aliento;
sé que todo será como presiento,
con un final acorde con mi anhelo.

Puede que sea largo mi viaje
pero yo seguiré pues tu paisaje,
que por ahora tienes escondido,

sé que está tras el brillo de una estrella;
sólo espero me dejes ver tu huella
para hallar lo que tienes prometido.


Blog


Parece "algo" restablecido el servicio.

Intentémoslo.

miércoles, 4 de noviembre de 2015

Pausa

El sistema está averiado y estoy
en espera de poder seguir cola-
borando.

Gracias.

viernes, 9 de octubre de 2015

Íntimo

Mi deseo es volar, alas al viento,
y convertir en son lo que se esconde;
es mi ansia escuchar lo que responde
quien tiene a su merced mi sentimiento.

Soy feliz y me llena de contento
esa fe que a mi ruego corresponde,
aunque a veces no sé mirar a dónde
cuando de algún desvío me arrepiento.

Y contemplo el nacer de la mañana,
y veo cómo el día se desgrana
bajo ese sol que alumbra el mundo entero.

Y espero la llegada de la tarde
para que tanta luz no me acobarde
y pueda cabalgar algún lucero.


lunes, 7 de septiembre de 2015

Desde siempre María


Hizo Dios los colores para darte
un marco de azucenas y de rosas,
una sutil corona de mimosas
y el cielo azul, y el mar, como estandarte.

Hacía falta un sol para alumbrarte
y encendió luminarias prodigiosas;
te tenía en su mente y tantas cosas
fue elaborando Dios para agradarte…

Ay, Virgen que has nacido Madre nuestra:
cuánto te quiere Dios nos lo demuestra
cuando desde el principio te bendijo.

Te creó virginal en tu pureza,
te dio la eternidad, te dio belleza,
y quiso darte más, su propio Hijo.


sábado, 15 de agosto de 2015

Asunción


María sin Jesús, qué desconsuelo
va minando su triste corazón;
es la hora, le dice la razón,
para dejar la tierra e ir al Cielo.

No cesa de llorar en su desvelo
presa de sentimiento y desazón;
no puede soportar la sinrazón
de tanta espera para alzar su vuelo.

Al contemplar lo azul del firmamento
desea que por fin llegue el momento
de volver a anudar el fuerte lazo.

Y nos dejó tan sólo su memoria
para, al llegar al centro de la Gloria,
poder dar a su Hijo un fuerte abrazo.


viernes, 14 de agosto de 2015

Lisonja


Míranos a tus pies, bajo tu manto,
con ofrendas de cantos y de flores,
postrados ante ti, adoradores,
para decirte: te queremos tanto…

Madre de mi Señor, tú sabes cuánto,
el pueblo que te entrega sus amores,
te pide como ayuda a sus clamores
caminar junto a ti este entretanto,

para que mientras vamos por el mundo
con ese afán de cielo tan profundo,
cualquier alma se sienta muy dichosa.

Por darnos tu consuelo, por tenernos
tan cerca de la Gloria, por querernos,
te veneramos Virgen amorosa.